Durante años hemos oído hablar de la importancia del intestino para la salud general. Pero la relación entre los hongos funcionales y la microbiota intestinal es algo que la ciencia está empezando a documentar con más detalle.
En 2025 investigadores de la Universidad de Medicina China de Changchun publicaron en la revista científica Nature Food una revisión sistemática sobre cómo los componentes de hongos comestibles como el Shiitake, el Reishi y la Melena de León interactúan con la microbiota intestinal.
Estas son las claves del estudio explicadas de forma sencilla.
Qué es la microbiota intestinal
La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que viven en tu intestino. Bacterias principalmente, pero también hongos y virus. Se calcula que hay más de 100 billones de microorganismos en el intestino humano.
Una microbiota equilibrada se asocia a mejor digestión, mejor sistema inmune, mejor estado de ánimo y menor inflamación general. Una microbiota desequilibrada — lo que se llama disbiosis — se ha relacionado con enfermedades metabólicas, inflamatorias y digestivas.
Qué encontraron los investigadores
El estudio analizó los componentes bioactivos de los hongos comestibles — principalmente los betaglucanos, los terpenoides y los polifenoles — y cómo actúan sobre la microbiota.
La conclusión principal es que estos componentes actúan como prebióticos selectivos. Es decir, no son probióticos — no introducen bacterias nuevas — sino que alimentan y favorecen el crecimiento de las bacterias beneficiosas que ya tienes, como el Bifidobacterium, el Lactobacillus y la Akkermansia.
Al mismo tiempo, los investigadores observaron que estos mismos componentes ayudaban a suprimir bacterias potencialmente problemáticas como las Enterobacteriaceae.
Qué son los betaglucanos
Los betaglucanos son polisacáridos — un tipo de carbohidrato complejo — que se encuentran de forma natural en la pared celular de los hongos. Son uno de los componentes más estudiados de los hongos funcionales y el que más interés científico está generando en los últimos años.
El Shiitake, el Reishi y la Melena de León son especialmente ricos en betaglucanos. Por eso son precisamente los hongos que más aparecen en la literatura científica sobre microbiota.
El eje intestino-cerebro
Uno de los aspectos más interesantes del estudio es la conexión entre la microbiota intestinal y el sistema nervioso — lo que se conoce como el eje intestino-cerebro.
Se estima que hasta el 90% de la serotonina del cuerpo se produce en el intestino. Una microbiota equilibrada contribuye a una producción más estable de neurotransmisores como la serotonina y el GABA — relacionados con el estado de ánimo, el sueño y la respuesta al estrés.
La Melena de León es uno de los hongos con mayor presencia natural de GABA, un aminoácido que interviene en la regulación del sistema nervioso.
Una nota importante
Este artículo es divulgativo y resume hallazgos científicos publicados. Los hongos funcionales son alimentos, no medicamentos, y sus efectos sobre la salud individual pueden variar. Si tienes una condición de salud específica consulta siempre con tu médico.
Shiitake, Reishi y Melena de León en tu taza
NAÏA contiene los mismos tres hongos que protagonizan este estudio — Shiitake, Reishi y Melena de León — junto a Maitake y Tremella. Todos en forma de extracto del cuerpo fructífero, procedentes de cultivos ecológicos responsables.
No prometemos efectos concretos. Lo que sí podemos decir es que elegimos cada hongo con criterio, y que la ciencia lleva años estudiando exactamente estos cinco.